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“Se trata de una arteria clave que conecta los barrios 9 de Julio, Dallera y Romano mejorando así la transitabilidad de miles de vecinos”, enfatizó el intendente Abella.

La transformación que lleva adelante la gestión del intendente Sebastián Abella con obras históricas se refleja en cada barrio de la ciudad.

Y, en el marco de un nuevo plan para terminar con las calles de tierra, se ejecutó el asfaltado de Chacabuco, una arteria clave para la ciudad ya que une los barrios 9 de Julio, Dallera y Romano y por donde circulan a diario miles de vecinos.

El Intendente supervisó los trabajos finales de asfaltado.

Los trabajos comenzaron desde Viamonte hasta Moreno y este sábado continuaron desde la avenida Alfonsín hasta Moreno.

Se trata de una obra de 3.500 m2s de asfalto caliente – unos 585 metros lineales- que incluyó previamente trabajos de saneamiento y nivelación del suelo, tareas de limpieza de zanjas y la reparación de pérdidas de agua.

En la zona también se ejecutaron obras hidráulicas colocando nuevas cámaras y reemplazando cañerías para mejorar el escurrimiento del agua.

Vista de las obras en plena ejecución.

El intendente Sebastián Abella se acercó al lugar para supervisar el avance de las tareas y conocer de primera mano la nueva imagen de la calle Chacabuco.

También aprovechó la ocasión para conversar con los vecinos de la zona, quienes agradecieron por encarar esta obra que reclamaron por muchos años.

Calle Chacabuco afaltada.

“La calle Chacabuco tiene mucha relevancia para la ciudad porque vincula tres barrios y era fundamental brindar a los vecinos una solución definitiva a los problemas de transitabilidad. Y lo hicimos con una obra estructural de asfalto sumando también tareas de limpieza de zanjas y el mejoramiento del sistema hidráulico”, enfatizó Abella.

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